The Ovalle Reserve Whisky Society: un nuevo concepto para disfrutar, descubrir y compartir la cultura del whisky
La primera sociedad privada que une tradición, exclusividad y pasión por el whisky, abierta tanto a coleccionistas como a quienes desean descubrir este universo.
- Redacción
- The Ovalle Reserve
Disfrutar de un buen whisky es mucho más que degustar una bebida. Es descubrir sus matices, conocer su origen, comprender el trabajo que hay detrás de cada barrica y, sobre todo, compartir la experiencia con personas que sienten la misma pasión. Con esa filosofía nace The Ovalle Reserve Whisky Society, un proyecto que apuesta por convertir el whisky en una experiencia cultural, sensorial y social.
Presentada oficialmente el pasado 15 de octubre en Casa Ovalle, en Madrid, esta sociedad privada impulsada por Destilerías Ovalle 1888 propone una forma diferente de acercarse al whisky: un espacio donde la exclusividad convive con el aprendizaje, la conversación y el placer de descubrir nuevos sabores.
Respaldada por la trayectoria de una familia vinculada a la destilación desde el siglo XVIII, la iniciativa cuenta con el impulso de Juan Ovalle, Máster Blender, y José Manuel Brandariz, productor cinematográfico y presidente de la Asociación de Empresarios Gallegos en Estados Unidos. Juntos impulsan una visión que busca proyectar internacionalmente la destilación española y poner en valor su identidad atlántica.
Pero el objetivo va más allá de crear un club exclusivo para coleccionistas. The Ovalle Reserve Whisky Society quiere ser también un punto de encuentro para quienes desean iniciarse en la cultura del whisky, aprender a apreciar sus particularidades y disfrutarlo sin prejuicios. No hace falta ser un experto para formar parte de este universo: basta con tener curiosidad y ganas de descubrir.
La experiencia se construye alrededor de catas guiadas, maridajes y encuentros en los que profesionales del sector ayudan a comprender qué hace único a cada destilado. Desde las notas cítricas y frescas hasta los perfiles más especiados, ahumados o dulces, cada whisky ofrece una historia que merece la pena conocer.
La innovación también forma parte de su identidad. Desde Galicia, Destilerías Ovalle desarrolla un proyecto de investigación que explora cereales ecológicos, maderas autóctonas y nuevas posibilidades de maduración, con la intención de crear whiskies que expresen el carácter de su territorio.
Tres formas de vivir la pasión por el whisky
La sociedad cuenta con un máximo de 399 membresías en propiedad, distribuidas en tres categorías. La Founder, limitada a los números 1 al 28, ofrece acceso a una de las 28 barricas de castaño gallego con whisky de autor de 18 años, además de una dimensión artística vinculada a la colección Bateeiro 28. La categoría Platinum, del número 29 al 150, se centra en whiskies de malta afinados en barricas de Champagne, con 70 botellas personalizadas al año. Por su parte, Private, del número 151 al 399, permite descubrir una selección anual de 10 botellas procedentes de barricas singulares vinculadas a vinos como Godello, Mencía, Pinot Noir o Jerez.
Todas las barricas se custodian en Galicia y los socios cuentan, además, con ventajas comerciales y acceso exclusivo a las instalaciones de Casa Ovalle en Madrid y de la destilería en Galicia, según las condiciones de la sociedad.
Sin embargo, uno de los aspectos más interesantes de la iniciativa es su voluntad de abrir nuevas puertas en un sector tradicionalmente asociado a un consumidor muy concreto. Con un equipo ejecutivo liderado íntegramente por mujeres profesionales y una propuesta que busca atraer también a las nuevas generaciones, The Ovalle Reserve Whisky Society apuesta por una cultura del whisky más abierta, cercana y diversa.
Porque disfrutar de un gran whisky no consiste únicamente en reconocer su edad o conocer el nombre de una destilería. También significa aprender a identificar sus aromas, descubrir qué sabores nos gustan, dejarse sorprender y compartir impresiones alrededor de una mesa.
The Ovalle Reserve Whisky Society nace, en definitiva, para quienes ya conocen y aman el whisky, pero también para quienes quieren empezar a descubrirlo. Un lugar donde la exclusividad no está reñida con la cercanía, donde cada copa puede convertirse en una oportunidad para aprender y donde el verdadero valor de la experiencia reside tanto en lo que se degusta como en las personas con las que se comparte.
Una invitación a disfrutar del whisky con más conocimiento, curiosidad y, sobre todo, en buena compañía.
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